Mi trabajo es traducir un proyecto en documentación construible: planos de obra, planos municipales y toda la documentación técnica que un equipo de construcción necesita para no tener que interpretar nada.
Como diseñador BIM llevo esa misma exigencia al modelo: un archivo que no es solo una imagen, sino una base de datos del edificio — cómputos, interferencias y documentación consistentes desde el primer plano.
Trabajar el plano y el modelo en conjunto es lo que evita ambigüedades en obra: cada medida y cada detalle ya está resuelto antes de que el equipo de construcción lo necesite.